jueves, 25 de abril de 2013

¿Conoces a alguien hiperactivo? Yo sí: mi nueva novela está dedicada a él

Por fin se puede comprar en Amazon mi cuarta novela, la tercera publicada. No ha sido fácil escribirla: tenía  demasiada carga emocional que neutralizar. Pero creo que he cumplido mi objetivo. Ya me contaréis, en el caso de que os animéis a leerla, si fue así o no. No tiene DRM y, en España al menos porque en otros países no sé por cuánto se termina vendiendo, cuesta menos de tres euros y tiene unas 190 páginas.

Es muy diferente de mis otras novelas, mucho más sencilla y fácil de leer, o al menos eso he intentado. No me interesaba el estilo en esta novela sino dar a conocer el Trastorno de déficit de atención, con o sin hiperactividad, el TDAH  que afecta aproximadamente a más del 5% de niños y, en muchos casos, se sigue padeciendo de adulto. Para que la conozcáis un poco, os copio la sinopsis de Amazon:

Descripción del producto
Una profesora de Primaria aparece asesinada en su aula. Algunas de sus alumnas, amigas desde siempre, intentan evitar la CATÁSTROFE y deciden investigar quién ha sido. ¿Quién querría ver muerta a Adela? La lista es muy larga pero otro hecho terrible la reduce drásticamente. 

A través de su mirada de niñas pero con la aguda intuición de la curiosidad infantil, el lector se adentrará en el mundo de Sofía, su amiga hiperactiva que más odiaba a la profesora. También conocerá por sí misma a su madre, una doctora que vive solo para su hija.

Sin embargo, lo que las amigas descubrirán en su empeño, desearán no haberlo aprendido nunca.

Nota de la autora:
Estimado lector, me gustaría contarte que Prométeme que serás delfín es una obra muy diferente de mis otras novelas. Si has leído alguna, lo comprobarás enseguida. Por eso deseo recalcarlo. El estilo de esta es mucho más desnudo; cada tema requiere una forma distinta de narrar, un estilo apropiado, una voz. Y el tema en este caso es múltiple: ya han dicho de ella que es una novela negra atípica, con tintes de realismo social. Pero es también muchas otras cosas: una novela humanista y una novela pedagógica, [...]. Por favor, tenlo en cuenta al entrar en el universo de Sofía. 

Con ella creo haber cumplido mi objetivo y haber conseguido que, tras su lectura, al ver a un niño subido a lo más alto de un columpio, gritando como loco y a punto de estrellarse contra el suelo, pensarás que quizá no lo hace para fastidiar o porque está maleducado, que tal vez lo hace porque le apasiona Tchaikosvky.

Y recuerda que puedes leer un fragmento de la novela pulsando en "Enviar fragmento ya" a la derecha de la página de la novela de Amazon. Es una forma fantástica de hacerte una idea aproximada de lo que encontrarás.

Pincha aquí para verla o descargarte los primeros capítulos en Amazon.

Otras novelas disponibles en Amazon, en digital y en papel: 

"Escrita en tu nombre", una novela intimista en la que tal vez encontrarás esperanza, y "La pintora de estrellas", a medio camino entre lo histórico y lo social, con una elevada dosis de intriga. Próximamente también verá la luz la continuación de la serie Las pintoras: "La pintora de la luna".
Pincha aquí para conocerlas.

Si pulsas aquí, encontrarás más información sobre esta novela y por qué la escribí.


(Nota: el cuadro de cabecera es de la pintora Nicoletta Thomas Caravia, se llama Reflexiones en azul y su autora es una de mis pintoras favoritas. Algún día, le compraré un cuadro. Están llenos de sensibilidad.)

martes, 9 de abril de 2013

Qué es la literatura

Creo que ahí está la respuesta. En esa pregunta. Lo subliterario y, por oposición, la literatura literaria solo pueden definirse si se define antes la literatura. Así que hemos llegado a una discusión baldía, como me decía un amigo. No hay consenso. Podríamos encontrar cientos de definiciones para la literatura, depende de corrientes de pensamiento, de la filosofía, de la concepción de arte. Depende de tantas variables que reconocer este hecho me lleva, sí, de nuevo a la liberación.

También las respuestas a mi anterior artículo sobre esta cuestión, Lo subliterario y la literatura literaria, y otras que me han ido dando en diferentes lugares me han llevado a la misma conclusión. "Literatura de calidad es lo que yo hago", me decía alguien. "La buena literatura es la que hace sentir", han concluido la mayoría.

Así que dejo el estudio. No me va a "iluminar". Haré la literatura que me salga, ¿es que se puede escribir de otra manera que no sea la que te sale de algún lugar indefinido del alma? Se pueden estudiar los mecanismos de la ficción que otros muchos antes que tú exploraron y adecuar tu estilo, la trama, la estructura, la voz, el tono, el ritmo y tantos otros parámetros a tu historia para que te permitan contar lo que deseas. Con eso me doy por satisfecha.

sábado, 6 de abril de 2013

Lo subliterario y la literatura literaria

Ando yo investigando últimamente esto de la subliteratura. Resulta que la literatura emocional tiene una connotación entre los entendidos que a mí se me escapaba. Al parecer, he usado un término sin tener consciencia de todos los colores que evoca.

Según dice Umberto Eco en su obra «La estructura del mal gusto», el término peyorativo Kitsch o literatura de masas (según la wiki, el arte considerado como una copia inferior de un estilo existente) se define como «comunicación que tiende a la provocación del efecto». Hay que ver qué poco se diferencia de lo que yo consideraba literatura emocional y que proclamaba como una de las aristas de mi escritura. Por eso, he de delimitar exactamente la diferencia entre la literatura que yo deseo hacer y esta subliteratura que denostan los eruditos. Este tipo de publicaciones se asocian a la industria de la cultura, al consumo masivo. Y su clasificación y su crítica genera no poca controversia. Pero lo que a mí me interesa realmente es responder a la pregunta: ¿cuáles son las características de esa literatura maldita que te aleja de la condición de autora "respetable"? 

Con la firme promesa de realizar no dentro de mucho un estudio minucioso sobre literatura y subliteratura, me voy a quedar con este texto de Correa y Orozco para intentar averiguar qué se entiende por ambas:

"La literatura es un arte que presenta los muy diversos sentimientos y pasiones del ser humano, con toda la fuerza y la intensidad que concede el poder de la palabra escrita. La subliteratura, en cambio, está formada de clichés y lugares comunes: las historias se repiten constantemente, pues van dirigidas al sentimentalismo vulgar del lector. La subliteratura está concebida para sectores que no tienen una espiritualidad educada y se conforman con cartabones o modelos reiterativos de elementales historias de amor, por ejemplo. Éstas se caracterizan por un contexto de orden melodramático en el que los personajes aludidos son tipos caracterológicos que no tienen personalidades relevantes, de acuerdo con una verdadera psicología humana. De esta manera, siempre se encuentra la muchacha incauta, la intrigante enemiga, el galán pérfido, el príncipe azul, la madre inquisitiva, la anciana comprensiva y el infortunio general. En la verdadera literatura, las personalidades humanas superan estos esquemas para combinar las muy distintas facetas que conforman o que pueden conformar al ser humano. La historia literaria que en ella se cuenta busca la originalidad y no la repetición infinita de una forma temática. La subliteratura siempre presenta lo mismo: la literatura es original en el tratamiento de sus temas. La subliteratura puede contar una historia de amor, de aventura o, simplemente, cómica, que busca distraer superficialmente al lector poco entrenado; la literatura es un testimonio del hombre y de la sociedad que la produce. La subliteratura es un fácil alimento para el alma humana, en el que no se advierte el seguimiento de las grandes instituciones sociales; la gran literatura siempre nos da el testimonio de la evolución misma de las sociedades con un sentido crítico". (Correa y Orozco, Literatura Universal, México, 2004, 17-18)

Ahora entiendo. Se asocia la búsqueda del efecto y la búsqueda de la emoción con agitar en el lector lo no racional, como si al buscar la emoción no se pudiera apelar al intelecto; y, por la misma razón, supongo, se asocia lo consumido masivamente con la literatura basura. Porque lo que impera es lo mediocre y, si una faceta humana es emocional, no puede ser inteligente. Pues discrepo, no tiene que ser así necesariamente. ¿Es subliteratura Anna Karenina por generar emociones y ser leída durante siglos e incluso llevada al cine? Seguiré investigando para determinar qué características concretas en el aspecto formal son esas que, en opinión de la crítica elitista, definen la mala literatura. No está de más conocerlas y evitarlas. Por ejemplo, el amor es el eje de algunas de mis novelas aunque solo me sirva de excusa: ¿es eso un lugar común? Yo creo que no. El amor sería un tópico si no estuviera en la esencia del hombre. Solo hay tres grandes temas: amor, sufrimiento y desigualdad. Los escritores no podemos inventarnos más, solo podemos darle vueltas a cómo mostrar sus infinitas luces y sombras.

Y seguiré emocionando con lo que escribo porque me gusta más la concepción aristotélica de la poética: eso de llevar al espectador (lector) hasta la catarsis. Que una cosa (la calidad) no quita la otra (la emoción).
Por cierto, que ahora que menciono al estagirita me doy cuenta de que esta crítica a la búsqueda de la emoción tiene mucho también de la crítica platónica a la poética: cuando Platón decía que los poetas no eran de fiar y los quería echar de su república ideal. El poeta era un prisionero del ser en la apariencia mientras que el filósofo, el verdadero maestro para su sociedad, es el que conocía el ser. Hay que ver qué poco hemos cambiado en nuestros debates desde entonces.

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