miércoles, 22 de junio de 2016

¿Por qué me gusta Jeanette Winterson?

Dirijo un club literario en la Biblioteca Municipal del lugar donde vivo. Es fabuloso compartir lo que lees con otros lectores, cada uno de su padre y de su madre, literariamente hablando y también en sus experiencias y emociones. Está formado sobre todo por mujeres, una amplia mayoría (tan solo un 5% son hombres), lo cual constituye una paradoja si tenemos en cuenta que en los últimos seis meses, de octubre de 2015 a abril de 2016, del estudio de dieciséis sellos editoriales que he realizado para la tesis que defenderé como Trabajo de fin de grado, entre los que se incluyen los de mayor volumen de facturación según el INE y la Federación del Gremio de Editores de España y los que más títulos publican al año, he llegado a la conclusión de que se publica un 66 % de títulos escritos por hombres frente al 33 % restante que han sido escritos por autoras. Nosotras leemos más, al menos ficción, pero ellos publican mayoritariamente. En algunos sellos, además, la diferencia es brutal: Tusquets, por ejemplo, en los últimos seis meses, publica treinta y tres libros escritos por hombres y tan solo tres corresponden a mujeres (y una de ellas es Almudena Grandes) con lo que tiene tan solo un 9% de autoras en su catálogo (véase aquí).  En el lado contrario, destaca Lumen (con un 55,17%).

Así pues, no resulta extraño que la crítica especializada elija mayoritariamente publicaciones de hombres para sus reseñas o que en la Real Academia de la Lengua no haya apenas mujeres, o que solo cuatro hayan recibido el Cervantes: estos datos son de ahora mismo, en la actualidad, no de hace cincuenta años. Por esta razón, en mis lecturas últimamente estoy centrándome más en mujeres: deseo profundizar en su literatura, con la intención de comprobar que este olvido no es azaroso. Siempre tuve entre mis lecturas favoritas a las escritas por mujeres (Matute, Martín Gaite, Grandes, Oates, Ferrante), pero solo en los últimos años estoy descubriendo de forma consciente a otras que me están apasionando (Mazzantini, Poniatwoska, Zambrano, Atwood, Iris Murdoch...). Y hace poco llegué a Winterson y propuse su novela "La pasión" como lectura para el club.

Jeanette Winterson es una autora especial, la crítica la califica como la mejor autora británica contemporánea, digna sucesora de Virginia Wood. Que la crítica afirme esto de ella no significa nada: basta con que, al empezar a publicar, a algún genio del marketing se le ocurra decir que eres la viva imagen literaria de Ana María Matute, para que la imagen fluya. Siempre hay que confirmar lo que otros dicen y eso he hecho yo con Winterson. Posmoderna sí es, sus novelas son fragmentarias, llenas de saltos al pasado y al futuro, de aforismos, símbolos y elementos. Si no la conocéis, os la recomiendo, porque me estoy dando cuenta de algo que se me había pasado desapercibido entre la vida: que me gusta muchísimo la literatura escrita por mujeres, que me gusta ser mujer y escribir con sensibilidad, que no ñoñería, porque esta palabra la han inventado algunos para desprestigiar esa forma de vivir y de sentir que a muchos seres humanos nos caracteriza.

Que paséis un miércoles estupendo. Que esto son instantes.

La fotografía, llena de sensibilidad, es del estupendo fotógrafo Nick Kenrick.

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